Las campañas políticas nos invadieron este 2018. Con 3 mil 400 cargos a elección popular no hubo espacio, ni físico o digital, libre de publicidad, propaganda o conversaciones que giraran en torno a los partidos políticos y sus candidatos. 


Muchos factores moldearon las estrategias de comunicación en los cuartos de guerra. Aquí ciertos elementos imprescindibles que, como pudimos observar, algunos candidatos supieron aplicar y otros, fallaron en el intento.


Redes Sociales: Sin duda vimos una clara tendencia de presencia fulltime en redes sociales por parte de candidatos y partidos. No cabe duda de que son plataformas que permiten interactuar mejor a nivel emocional con la militancia y la ciudadanía utilizando diversidad de formatos: videos, GIFS, memes, e-cards, etc. De este modo la comunicación se vuelve más dinámica.


Sin embargo, continúan siendo utilizadas para fines de contención y guerra sucia: ejércitos de bots para generar tendencias y percepciones a favor o en contra de cierto candidato y manipulación informativa (Fake News).  A pesar de ello, sí se puede llevar una buena comunicación sin morir en el intento, tal es el caso de Tatiana Clouthier, quien a pesar de no pertenecer a la generación  milenial logró ponerse a la altura de la dinámica digital.


Imagen y comunicación no verbal: Seguimos viendo en los candidatos la imagen del típico burócrata: excesiva formalidad al vestir y uso de colores planos (que los hacen lucir aburridos y en ocasiones ni siquiera coinciden con su branding). La consecuencia: pérdida de  impacto visual ante la audiencia. 

“El diablo está en los detalles” predica un dicho, que un candidato se muestre sencillo, pulcro y fresco son algunos de los atributos que, sobre todo los milenials, esperan ver más en los políticos. En resumen, saber transmitir atributos como la confianza, cercanía y calidez. 

Storytelling: Como apunta Orlando D´Adamo, la gente “cuanto más desesperanzados, cuanto más cansados de escuchar las mismas promesas incumplidas, cuantas más veces piensen que el futuro de sus hijos será posiblemente igual o peor que el presente; más predispuestos estarán a escuchar, creer y a votar a quienes les proponen algo distinto, algo nuevo, aún desde los confines del sistema político”. 

AMLO construyó su discurso desde que inició su primera campaña presidencial, lo ha ido puliendo y las condiciones de la actual coyuntura política y social, le favorecieron.  Por otro lado, la apuesta del PRI fue la construcción de una candidatura ciudadana. No obstante, el mensaje de José Antonio Meade carecía de identidad y emocionalidad. La marca partido constituyó para los diferentes candidatos o un trampolín (caso Morena) o un pozo (caso PRI). 

Emociones: No sólo se trata de hablar de las emociones sino de transmitirlas. José Antonio Meade fue el candidato que menos logró generar una verdadera percepción positiva entre los votantes. Desde su imagen hasta el tono de su voz, no generó simpatías genuinas. El perfil que quiso vender (el hombre más preparado para gobernar el país) no tuvo eco y la gente no se lo creía, él mismo no se veía emocionado en sus mítines, reuniones ni apariciones mediáticas. En su esfuerzo de revivir el sentimiento de miedo contra López Obrador, descuidó lo que necesitaba reforzar a nivel emocional con los votantes en pro de su campaña.

Fake News: Las fake news ha sido uno de los recursos más utilizados para las campañas de contraste y contención. Manipulación de la información, alteración de imágenes incluso se pudo observar la aplicación de la manipulación facial y vocal en video (como se dio a conocer en un supuesto mensaje que Ricardo Anaya dio a su equipo de campaña). Sin embargo, también hubieron esfuerzos desde el gremio periodístico independiente de detener y desmentir las principales noticias falsas. Cuentas como Verificando MX y la #AlertaBot de Buzzfeed contribuyeron a que se desmintiera en un corto plazo información o tendencias truqueadas. Aunque la tarea no termina ahí, los esfuerzos han sido relevantes.

¿Qué será de los nuevos gobiernos que lleguen? ¿Cómo comunicaran los primeros 100 días de gobierno? Ya estaremos siguiendo de cerca lo que compartan en medios y sobre todo, redes sociales.

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