Para terapeutas y acompañantes
Una mirada diferente que puede enriquecer tu consulta y abrir una nueva línea de trabajo
Después de más de 30 años trabajando con personas, hay algo que he visto repetirse una y otra vez.
Hay pacientes que mejoran… pero vuelven.
Vuelve la cervicalgia.
Vuelve la tensión.
Vuelve el dolor lumbar.
Vuelve esa contractura que parecía resuelta.
Y llega un momento en el que uno se pregunta:
¿Qué me estoy perdiendo?
Porque no siempre basta con mirar únicamente dónde duele.
A veces hay que escuchar un poco más.
Preguntar un poco mejor.
Observar qué estaba ocurriendo cuando apareció el síntoma, qué estaba viviendo esa persona, qué lleva tiempo sosteniendo y qué patrones se están repitiendo.
De esa forma de trabajar nace Método CUERPO.
No para sustituir lo que ya haces.
Sino para ayudarte a ver un poco más.
No tienes que cambiar tu forma de trabajar
Método CUERPO no pretende que dejes de hacer aquello que ya sabes hacer.
Todo lo contrario.
Se trata de sumar una herramienta más a tu experiencia.
Una forma ordenada de observar a la persona desde distintos lugares:
- su cuerpo,
- sus síntomas,
- su historia,
- su contexto,
- sus hábitos,
- sus cargas,
- sus emociones
- y aquello que lleva tiempo repitiéndose.
Porque muchas veces el paciente dice que está bien…
pero su cuerpo está diciendo otra cosa.
Y ahí puede haber información muy valiosa.
¿Qué es Método CUERPO?
Es una forma de ordenar la valoración para que no dependa únicamente de la intuición del terapeuta.
CUERPO representa seis pasos:
C · Comprender
Entender qué está ocurriendo y cómo lo está viviendo la persona.
U · Ubicar
Situar el síntoma, cuándo comenzó, cómo aparece y qué estaba ocurriendo alrededor.
E · Escuchar
Dar espacio para que aparezca información que muchas veces no sale cuando hacemos únicamente preguntas rápidas.
R · Revisar
Mirar historia, acontecimientos, patrones, cargas y situaciones que pueden estar relacionadas.
P · Preguntarse
Abrir nuevas preguntas sin imponer respuestas.
O · Observar
Juntar la información y obtener una mirada más amplia de lo que está ocurriendo.
No buscamos decirle a nadie lo que “significa” su síntoma.
Buscamos algo mucho más útil:
hacer mejores preguntas.
Del libro a una forma real de trabajar
Todo comenzó con El cuerpo no miente.
Un libro que recoge buena parte de lo que he aprendido durante más de tres décadas trabajando directamente con personas.
No nace de una teoría lejana.
Nace de la consulta.
De escuchar.
De observar.
De ver repetirse determinados patrones una y otra vez.
Después llegaron los cuatro Workbooks de El cuerpo no miente, para poder profundizar de una manera mucho más práctica en distintas áreas:
emocional, física, digestivo-hormonal y cardio-respiratoria-sensorial.
Y de todo ese trabajo nació finalmente Método CUERPO.
Porque llegó un momento en el que no quería solamente explicar una forma de mirar.
Quería convertirla en una herramienta que otro terapeuta pudiera utilizar en su propia consulta.
El curso está pensado para llevarlo a la práctica
Esta parte para mí era fundamental.
No quería hacer un curso que uno termina, guarda los apuntes y dentro de tres meses apenas recuerda.
Quería que pudieras terminar la formación y pensar:
“Bien. Mañana puedo empezar a utilizar esto.”
Por eso dentro del curso tienes seis fichas prácticas para terapeutas.
Fichas pensadas para acompañarte durante el proceso y ayudarte a mantener una estructura clara en cada consulta.
Te sirven para trabajar aspectos como:
- las señales de alerta y los límites,
- la escucha y los silencios,
- la primera valoración siguiendo el Método CUERPO,
- el seguimiento de la persona,
- los ejercicios y recursos
- y la organización del proceso de consulta.
No están hechas para convertir la sesión en un interrogatorio.
Están hechas para que no tengas que improvisarlo todo cada vez.
- Tú sigues escuchando.
- Tú sigues observando.
- Tú sigues decidiendo.
- Pero tienes una guía detrás.
Y cuando tienes una buena estructura, puedes estar mucho más presente con la persona que tienes delante.
Y hay algo que para mí marca una diferencia enorme
El paciente se lleva su informe
Esto es uno de los puntos que más valor tiene dentro de la valoración Método CUERPO.
La persona no termina la consulta y se marcha únicamente con lo que recuerda de la conversación.
Puede llevarse un informe personalizado impreso con lo más importante que se ha trabajado durante la valoración.
Un documento suyo.
- Algo que puede leer tranquilamente después.
- Algo que puede subrayar.
- Algo sobre lo que puede seguir reflexionando.
- Algo que incluso puede utilizar como referencia en futuras consultas.
Y eso cambia completamente la percepción del servicio.
Porque ya no estás ofreciendo solamente tiempo.
Estás ofreciendo:
- una valoración,
- un proceso,
- una estructura
- y un resultado que la persona se lleva consigo.
De una conversación a algo tangible
A veces hacemos una sesión estupenda.
El paciente comprende muchas cosas.
Sale contento.
Pero pasan dos días y recuerda la mitad.
Con el informe eso cambia.
Puede volver sobre lo que apareció.
Recordar las preguntas.
Revisar determinados patrones.
Observar qué cosas le hicieron pensar.
Y continuar el proceso fuera de la consulta.
Para mí, ese informe no es un detalle.
Es una parte fundamental del servicio.
Y también es una de las cosas que puede diferenciar tu consulta.
La tecnología ayuda. Pero el método está detrás.
Método CUERPO cuenta además con una herramienta de valoración que ayuda a organizar el proceso.
La aplicación puede acompañar la conversación, ordenar la información aportada y facilitar la creación del informe personalizado.
Pero hay algo que quiero dejar muy claro.
La tecnología no sustituye al terapeuta.
Y la información no sale de la nada.
La base de la herramienta está construida a partir de:
El cuerpo no miente,
los cuatro Workbooks
y todo el contenido desarrollado dentro del Método CUERPO.
La tecnología ayuda a ordenar.
Pero la mirada, el criterio y el acompañamiento siguen siendo humanos.
Una nueva herramienta también puede ser una nueva fuente de ingresos
Y aquí hay otra parte que no quiero esconder.
Somos terapeutas, pero también tenemos una consulta que mantener.
- Tenemos gastos.
- Tenemos tiempo.
- Tenemos formación.
Y nuestro trabajo tiene que ser rentable.
Incorporar una Valoración Método CUERPO puede permitirte añadir un servicio nuevo sin tener que cambiar completamente tu actividad.
Puedes seguir haciendo lo que haces ahora.
Y además ofrecer una valoración específica.
Una valoración estructurada.
Con su tiempo.
Con su método.
Y con un informe personalizado impreso que el paciente se lleva al finalizar.
Eso tiene un valor propio.
Piensa solamente en una valoración al día
No hace falta imaginar una agenda llena únicamente de valoraciones.
Piensa en algo mucho más sencillo.
Una al día.
Una persona.
Una valoración bien hecha.
Un informe entregado.
Si tomamos simplemente como ejemplo una valoración de aproximadamente 40 minutos
con un precio de 50 €
1 valoración al día × 5 días = 250 € semanales.
Eso serían aproximadamente:
1.000 € mensuales de facturación adicional
si se mantuviera ese ritmo.
No es una promesa de ingresos.
Cada consulta es diferente.
Cada profesional tiene sus propios precios y circunstancias.
Pero el ejemplo sirve para entender algo:
no siempre necesitas muchos pacientes nuevos para mejorar la rentabilidad de tu consulta.
A veces necesitas incorporar un servicio diferente a las personas que ya confían en ti.
Más valor para el paciente. Más valor para tu consulta.
Cuando el paciente recibe una valoración más profunda, comprende mejor determinadas cosas y además se lleva un informe personalizado, la experiencia cambia.
Y cuando cambia la experiencia, también cambia la percepción de valor.
- No porque hayas prometido una curación.
- No porque hayas inventado un diagnóstico.
- Sino porque has dedicado tiempo a comprender.
- Has preguntado.
- Has escuchado.
- Has ordenado la información.
- Y has entregado algo útil al terminar.
- Eso también diferencia una consulta.
¿Para quién es esta formación?
- Para terapeutas manuales.
- Para osteópatas.
- Para quiromasajistas.
- Para profesionales del bienestar.
- Para facilitadores.
- Para acompañantes.
Y, en general, para profesionales que trabajan con personas y sienten que a veces necesitan una pieza más para comprender determinados casos.
Especialmente si alguna vez has pensado:
“Sé trabajar este síntoma, pero siento que aquí hay algo más.”
Ahí es donde Método CUERPO puede darte otra mirada.
Una mirada complementaria, no una verdad absoluta
Método CUERPO no pretende explicar todos los síntomas desde las emociones.
Eso sería simplificar demasiado.
Un dolor puede tener muchas causas.
Una enfermedad requiere la valoración que corresponda.
Y hay situaciones que deben ser atendidas por médicos, psicólogos u otros profesionales.
Por eso dentro del método también trabajamos los límites y las señales de alerta.
Saber acompañar también significa saber cuándo no seguir profundizando y cuándo derivar.
Método CUERPO no sustituye un diagnóstico médico ni un tratamiento sanitario.
Lo que hace es ayudarte a ampliar la observación desde un marco prudente, respetuoso y aplicable.
No es solamente un curso
Es un sistema de trabajo.
Tienes:
El libro El cuerpo no miente, como base.
Los cuatro Workbooks, para profundizar y trabajar.
El curso Método CUERPO, para aprender a aplicar esa mirada.
Las seis fichas profesionales, para guiarte paso a paso durante las consultas.
La herramienta de valoración, para ayudarte a estructurar el proceso.
Y el informe personalizado, para que el paciente pueda llevarse el resultado de ese trabajo.
Todo está conectado.
No son piezas puestas una al lado de otra.
Es un recorrido.
Lo importante es que puedas utilizarlo
Puedes hacer muchos cursos.
Puedes leer muchos libros.
Puedes acumular mucha información.
Pero al final llega el lunes, entra un paciente por la puerta y aparece la pregunta importante:
¿Qué hago con todo lo que aprendí?
Ahí es donde quiero que Método CUERPO sea diferente.
- Que tengas algo que puedas aplicar.
- Que tengas una estructura.
- Que tengas unas fichas.
- Que tengas una herramienta.
- Que puedas realizar una valoración.
Y que cuando termines puedas mirar a tu paciente y decirle:
- “Aquí tienes tu informe.”
- Eso es concreto.
- Eso tiene valor.
Y eso puede convertirse en una nueva forma de trabajar dentro de tu consulta.
Empieza por donde quieras
Puedes comenzar leyendo El cuerpo no miente.
Puedes profundizar con los cuatro Workbooks.
Y si quieres aprender a aplicar todo este enfoque de una manera estructurada y profesional, puedes dar el siguiente paso con Método CUERPO.
Porque al final no se trata de abandonar lo que ya sabes.
Se trata de añadir una mirada que quizá te permita comprender un poco mejor a la persona que tienes delante.
Y cuando comprendes mejor, también puedes acompañar mejor.
UNA VALORACIÓN AL DÍA
Más valor para tu paciente.
Una nueva herramienta para ti.
Y una nueva vía de facturación para tu consulta.